GPS

Publicación sobre geopolítica y desarrollo nacional. Notas y entrevistas sobre relaciones internacionales, política exterior, defensa y recursos estratégicos.  Espacio de reflexión y debate sobre las principales temáticas que nutren hoy las políticas internacionales en desarrollo y defensa nacional.

Nota de Norberto Mendez ” El Estado Islámico, una forma pre-moderna en la modernidad actual” (*)

Elcalifato crecimiento del grupo islamista Estado Islámico no cesa y menos aún la violencia que utiliza en su guerra contra todo lo que considera blasfemo. A las decapitaciones difundidas por los medios de comunicación se ha agregado la destrucción de sitios y monumentos sagrados que tienen siglos de antigüedad. La pregunta sobre la razón de esta cadena de sinrazones no encuentra respuesta satisfactoria. Es por ello conveniente formularse nuevas preguntas o repasar explicaciones esbozadas para contrastar entre las diferentes posturas en el intento de generar un debate esclarecedor.

Desde el punto de vista religioso la mayoría de los musulmanes letrados y los millones de fieles de esta confesión no se cansan de repetir que el Corán no aboga por la violencia, sino que estos jihadistas interpretan y manipulan los textos  a como dé lugar, especialmente para justificar y legitimar su accionar salvaje y reaccionario. Esto puede verificarse fácilmente apelando a las diferentes versiones de la Escritura. Aún así queda pendiente la pregunta de por qué el  Estado Islámico es más violento y salvaje que su pariente cercano al-Qaeda, ya que este último y todos los grupos que basan su política en la religión también acomodan los textos coránicos a su conveniencia pero no decapitan a sus enemigos. Aunque suene escabroso, los seres humanos sentimos que no es lo mismo matar con un misil o incluso con bombas de fósforo que cortar la cabeza con un hacha o degollar con un cuchillo. Esta es una respuesta que tal vez pueda encontrarse en la psicología o psiquiatría pero todavía no se ha ahondado lo suficiente sobre este aspecto de la psique humana . De cualquier modo es clara la intención deliberada de infundir terror más que temor y además resulta muy efectivo. El terror logra más adeptos para la causa. Unos se ven forzados a engrosar las filas de este terrorismo so pena de sufrir los mismos tormentos, otros se incorporan por autodefensa: son sunnitas que han sufrido el terror del otro “bando”,  el gobierno sectario pro-shiíta del ex primer ministro iraquí Nuri al-Maliki pero muchos adhieren lisa y llanamente por el éxito arrollador del Estado Islámico. Se atribuye a Osama bin Laden la frase: “Cuando la gente ve a un caballo fuerte y uno débil, por naturaleza preferirá el fuerte”. Para aquellos mujahidines que fracasaron en Afganistán, Bosnia,  Chechenya,  Mali,  etc la ferocidad ejercida por el Estado Islámico resulta fascinadora porque en ella encuentran la explicación concreta del triunfo del modelo islámico tan anhelado.

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(*) Profesor de la Carrera de Ciencia Política (UBA)

Nota de Fabian Lavallen Ranea “Perón y las Fuerzas Armadas” (*)

nota peron ffaa

Desde que Juan Perón ocupa roles importantes en el gobierno (1943), se observa cómo busca recuperar el rol de profesionalismo “altruista” que creía debía caracterizar a las Fuerzas Armadas, más aún, en los momentos de incertidumbre global que asolaban al orbe por aquellos años. Mantener unas fuerzas armadas poderosas, modernas y adiestradas, no implicaba para Perón impulsar una carrera armamentista en la región, ya que otro de los elementos centrales de la política internacional justicialista, es la prioritaria y menester  integración regional en el Cono Sur, o de América Latina en su conjunto. Perón observaba que la “Nueva Argentina” debería buscar un mayor nivel de autonomía respecto de los recursos vitales, adoptando el Estado un papel de protagonista en la planificación y explotación de los recursos materiales y humanos para el “esfuerzo de guerra”. Observaba que si las nuevas coyunturas políticas de la Guerra Fría (1947) abrían un período de incertidumbre sobre la ambición desmedida de las grandes potencias, las Fuerzas Armadas entonces, se desempeñarían como instancias indispensables no sólo del resguardo de la Nación, sino que también del desarrollo nacional, teniendo a su cargo tareas productivas, como las Fabricaciones Militares, la Fábrica de Aviones, los astilleros, las dependencias siderúrgicas y petroquímicas, la Energía Atómica, etc.

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(*) Director de la Escuela de Relaciones Internacionales (Universidad del Salvador). Es Licenciado en Historia y Licenciado en Relaciones Internacionales (USAL)